El Propósito Real nuestras Vidas
Si no te gusta la vida que llevas, es porque estás viviendo la vida de OTRA PERSONA
El verdadero propósito de la vida no es lo que la mayoría de la gente cree.
No consiste en solo conseguir tener buena salud, ganar mucho dinero, tener una casa segura, encontrar el amor, ser famoso, que te admiren, ni en lograr las metas que uno se propone.
Tampoco consiste en solo tener hijos, formar una familia bonita, ser un buen padre o una buena madre, ser una buena persona, un buen ciudadano, respetar las leyes o ayudar a los demás.
Y tampoco es divertirse, relajarse, vivir cómodo o ser feliz todo el tiempo.
Todas esas cosas son buenas, pero no son el objetivo final real de un ser humano. Son solo medios, como herramientas o escalones que podemos usar para llegar a algo mucho más importante. Si la consideramos erróneamente como el objetivo final (porque la sociedad nos inculca esa idea) se transforman en metas falsas y TRAMPAS que nos traerán desilusión y desesperación. Como un espejismo que buscamos alcanzar sin ser capaces de conseguirlo jamás. Miles de millones en el mundo viven actualmente en esta alucinante y desesperante fantasía.
"Vemos el Mundo como SOMOS NOSOTROS y nunca como REALMENTE ES"
Platón lo explicó con su famosa historia de la caverna:
La gente vive como dormida, como en un sueño, viendo solo sombras de la realidad. Sin darse cuenta de ella ni entender los propósitos verdaderos.
Jesús, 500 años después de Platón lo volvió a explicar pero con mayor claridad:
«No acumulen tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido los destruyen y donde los ladrones entran a robar. Acumulen tesoros en el cielo (en algo trascendental), donde nada de eso pasa. Porque entonces tu corazón estará puesto en tu tesoro verdadero»
Entonces… ¿cuál es el propósito real de la vida?
El propósito real es SIEMPRE algo más trascendental que metas, logros, cosas, u objetos. Se trata de la transformación de la persona.
Dejar de vivir la vida de un extraño. Comenzar a vivir la vida real.
Es convertirnos en los seres humanos que realmente somos, diferentes, mejores, más despiertos y más grandes por dentro que lo que somos actualmente. Es el viaje del héroe la tradición arquetípica de todos los mitos desde la creación del ser humano, de la cual habló el psiquiatra suizo Carl Jung
Pero, la mayoría de las personas viven medio dormidas mentalmente. No se dan cuenta de que están viviendo de forma automática, siguiendo lo que la sociedad les ha dicho sobre lo que es importante o no. Lo que es real o no. Con la mente atrapada en esa jaula. Sin saber que eso ocurre. Creyéndose libres estando atrapados. Alejándose completamente de lo que realmente son como seres humanos, "héroes en potencia"
Esa “dormidera” es la que causa finalmente insatisfacción, tristeza, problemas emocionales, hasta desesperación y suicidios.
El primer paso es despertar la mente.
Despertar significa darse cuenta de lo anterior, y luego cambiar la manera de pensar. Lo que ponemos en nuestra mente a través de los 8 Códigos de la Vida como nuevo software mental. Poner los pensamientos correctos. Porque en aquello que ponemos en nuestra mente y fija nuestra atención siempre nos transformamos.
No se trata de dejar de querer salud, dinero, amor, estabilidad o felicidad. Pero, esencialmente se trata de cambiar el motivo por el que buscas esas cosas y los medios que utilizas para obtener tales cosas. El pensamiento que está detrás de esa búsqueda. El motor, deseo, amor real que te impulsa a ello. ¿Qué buscas realmente obtener al perseguir esas cosas?
En vez de buscar esas cosas solo para sentirnos bien o para presumir, es mejor y más seguro para tu felicidad buscarlas con un propósito más profundo. Usarlas para crecer como una persona trascendental a través de ellas.
A través de ello, acercarnos a algo mucho más grande que aquello que hemos conseguido. La marmita de oro detrás del arco iris, no el arco iris mismo. Es el mitológico viaje del héroe en si.
Hacer lo contrario y conseguir las cosas por si mismas, y solo para el beneficio personal es la verdadera causa de insatisfacción, tristeza, problemas emocionales, hasta desesperación y suicidios. Puede ser la peor pesadilla de tu vida.
Pregúntale al deportista ¿que sintió después que pasó al euforia de haber ganado el campeonato?. O a aquel que no lo consiguió. ¿Qué sintió al no conseguirlo?. Generalmente, ¡en AMBOS CASOS! hay desilusión o depresión. Pregúntale a aquel que se casó con la pareja “perfecta” ¿que siente ahora después de la euforia de los primeros años de casad@?. Igualmente, ¿que sintió si no consiguió seducir a su persona “perfecta”?. Generalmente, ¡en AMBOS CASOS! también habrá cierta desilusión o la sensación de que "no era realmente lo que esperábamos".
En el viaje del héroe, el héroe busca obtener sus objetivos con la intención de "dar". Es decir, que el máximo de personas -ojalá TODA la humanidad- se beneficie como consecuencia de sus logros y sea para el progreso y bien de los demás. Jamás con intenciones individualistas. Y, si no las consigue, sacará de aquel fallo, sabiduría, paciencia, fortaleza, experiencia y múltiples beneficios de ello, que también usará eventualmente para el beneficio de todos los demás. Hace como el jugador de poker que teniendo malas cartas igualmente consigue ganar el juego. O el surfista que en lugar de dejarse aplastar por la ola, la toma por detrás y usa el impulso de ella para avanzar.
Al hacer así se empezará a asemejar cada día más a los seres divinos de la supraexistencia y la Fuente Infinita de Todo (llámale Dios, Jehová, Adonai, Huiracocha, Aláh, o como desees). Y a vivir una vida semejante a la de ellos.
No actuar de esta forma lo considera, no estar a la altura de su verdadero ser como humano o de si mismo creado por una Fuente Infinita, a su semejanza. Lo considera no estar a la altura, y un verdadero fracaso y la fuente real de toda insatisfacción, tristeza, desesperación humana.
El cambio trascendental del cual estamos hablando aquí no es pequeño. Y, debe comenzar siempre en la mente y en el corazón. Dentro de nosotros en ningún otro lugar.
No es el cambio pasajero de un seminario de fin de semana. Estamos hablando aquí de un cambio muy profundo y duradero. Un punto real de inflexión en nuestra existencia.
El cambio trascendental del cual estamos hablando aquí Significa...
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Cambiar hacia dónde dirigimos nuestra atención cada día.
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Cambiar y desprogramar todas las ideas falsas que han puesto en nuestra mente. Y reemplazarlas por otras que sean más cercanas a la verdad. Por poner un solo ejemplo, el grave error inculcado en nosotros de pensar que "el éxito es para los que no se rinden, para los que nunca abandonan. Para los que luchan contra viento y marea, contra los obstáculos y problemas que se cruzan en su camino". Porque es exactamente lo contrario.
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Cambiar aquello que amamos y deseamos.
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Ser conscientes del “para qué” hacemos o buscamos ciertas cosas, y no solo del “qué” queremos conseguir.
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Dejar de correr detrás de metas que otros nos pusieron en la cabeza. Y que nunca han sido nuestras de verdad.
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Ser conscientes que queramos o no siempre nos transformamos en aquellos pensamientos e ideas que ponemos (o han puesto) en nuestras mentes
Cuando hacemos este cambio, poco a poco empezamos a re-conquistar nuestra vida de verdad. Nuestra vida REAL. Nuestras emociones, nuestra economía, nuestra salud, nuestras relaciones, nuestra satisfacción real, felicidad, y todo lo demás mejora. Y no nos traerán resultados indeseados o insospechados. Entonces comenzará a mejorar nuestra existencia y nos haremos conscientes de estar transformándonos en creadores de nuestra realidad. De forma real y no una fantasía más.
Al final, el propósito real de nuestras vidas es realmente conquistar nuestra existencia material (la salud, el dinero, el amor, la felicidad, y todo lo demás, incluso como trabaja el tiempo y el espacio para nosotros.), mediante los medios correctos -que generalmente no son aquellos que nos han enseñado. Pero no como un fin, sino como peldaños de una escalera para llegar a una grandeza mucho mayor, a una realización que no se puede explicar con palabras. Acelerar nuestra evolución como seres humanos.
Esta transformación empieza siempre por lo mismo:
Liberarnos del ego pequeño que todos llevamos dentro. Ese “yo” orgulloso, frágil, pero soberbio, lleno de miedos, creencias falsas, orgullo y costumbres automáticas creado por la sociedad en nosotros, y que nos mantiene atrapados en la pequeñez.
El ego, el falso yo es una fabricación artificial de una mente adormecida, entrenada en el error. Es el antihéroe, que solo busca para si, porque es diametralmente distinto al héroe, al ser humano de verdad, creado a semejanza de la Fuente Infinita, que busca que TODOS se eleven y beneficien de sus logros.
Soltar las mentiras, las creencias falsas, manipuladas, que la sociedad nos ha inculcado desde niños es esencial. La jaula que atrapa nuestra mente y poder real. Cuestionar sin temor alguno y valentía ¿ qué es el éxito, qué es la realidad, cómo se deben hacer las cosas, qué historia es la “verdadera”?, etc. Y reemplazarlas por otras que sean mejores, más correctas y más cercanas a la realidad. Usar los 8 Códigos de la Vida como nuevo software mental.
Cambiar qué es lo que realmente amamos y deseamos. Hacia lo que dirigimos nuestros amores, deseos y voluntad. Cambiar nuestros amores. No hacia lo externo que nos esclaviza y desilusiona sino hacia lo interno que nos da libertad e inmortaliza.
Ser conscientes del “para qué” hacemos y buscamos ciertas cosas, y no solo del “qué” queremos conseguir. Queremos seguir siendo responsables con el mundo, pero usar las cosas que buscamos, o hemos conseguido, como trampolines para algo más trascendental que está detrás de aquello que buscamos o hemos conseguido.
Cambiar la plataforma de necesidades en la cual la mayoría vive por una plataforma de “decisiones conscientes” que nos lleva a otro nivel.
En resumen, el propósito real de la vida es:
Recuperar el estado original en el cual fuimos creados antes de haber desviado nuestro camino por una dirección errónea de nuestros deseos, amores y voluntad. Y, librarnos de todas las ideas falsas sobre la existencia que atraparon y programaron nuestra mente a vivir en una jaula. Empezar por corregir estas grandes desviaciones.
Esto comenzará también a desarmar, diluir ese ego gigantesco, el yo falso, orgulloso, soberbio, frágil, pequeño, y desintegrarlo tanto que pueda dejar un espacio que podrá será llenado por el amor correcto y la sabiduría Divina del Infinito. Obteniendo asi una conexión profunda con la Fuente Infinita de todo.
Aquello nos lleva a una grandeza real, y una similitud con los seres superiores que viven en el amor, sabiduría de la supra-existencia. De esta forma vamos obteniendo la calidad de creador de nuestra realidad, de nuestras vidas y asumiendo la dichosa responsabilidad de serlo.
Finalmente, nos acercamos a una maravillosa semejanza con la Fuente Infinita misma. Tal como fuimos creados. Lo que algunos llamaron la Re-integración de la persona a la realidad original de cuando fue creado y que perdió en sus desviaciones por el camino de la existencia.
Este proceso es el que todo ser humano debe recorrer. Es el propósito REAL de la vida. Un proceso que podría tomar si se sigue una vida medio dormida de la mayoría varios millones de años. Pero, que mediante un sistema de vida adecuado, con un despertar de la mente, eliminación de creencias falsas, desprogramación de lo negativo, acelerarse y comprimirse en solo años de una sola existencia.
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